jueves, 10 de marzo de 2011

Un rayo cae en un avión

Para que veamos la de perrerías que pueden aguantar los aviones, jeje.

martes, 8 de marzo de 2011

GREG PAGE, el hombre que controla la alimentación del planeta

GREG PAGE, el hombre que controla la alimentación del planeta

Tiene 59 años y jamás concede entrevistas. Seguramente, su nombre y el de su empresa no le digan nada. Pero por sus manos pasa la mayoría de los alimentos que usted pueda imaginar. Cargill es una de las cuatro compañías que controlan el 70 por ciento del comercio mundial de comida. Mientras el mundo se enfrenta a la mayor crisis alimentaria en décadas, ellos hacen caja ‘leyendo los mercados’… Así funciona.


Usted no lo sabe, pero la tostada de su desayuno es una mercancía más valiosa que el petróleo. La harina con la que está hecha tiene nombre: Cargill. ¿Le suena? Pues también se llaman Cargill la grasa de la mantequilla que unta su tostada y la glucosa de la mermelada que la endulza. Cargill es el pienso que engordó a la vaca lechera y a la gallina que puso los huevos que se fríen en la sartén. Cargill es el grano de café y la semilla de cacao; la fibra de las galletas y la bebida de soja. ¿El endulzante del refresco, la carne de la hamburguesa, la sémola de los fideos? Cargill. Y el maíz de los nachos, el girasol del aceite, el fosfato de los fertilizantes... ¿Y qué me dice del biocombustible de su coche, ese almidón que las petroleras han refinado para convertirlo en etanol y mezclarlo con gasolina? Adivine.

No, no busque marca o etiquetas; no las encontrará. Cargill ha pasado de puntillas por la historia. ¿Cómo puede ser que una empresa fundada en 1865, con 131.000 empleados repartidos en 67 países, con unas ventas anuales de 120.000 millones de dólares que cuadruplican la facturación de Coca-Cola y quintuplican la de McDonald’s, sea tan desconocida? ¿Cómo se explica que una compañía tan gigantesca que sus cuentas superan la economía de Kuwait, Perú y otros 80 países haya pasado tan inadvertida hasta ahora? En parte, porque es una empresa familiar. Sí, sus números pasman, pero Cargill no cotiza en Bolsa y no tiene que dar explicaciones. Sus socios son un enjambre de tataranietos de los fundadores, los hermanos William y Samuel Cargill, campesinos de Iowa que levantaron un imperio en el siglo XIX gracias a un ascensor de cereal arrimado a la vía del tren en un pueblecito de la pradera que no venía en los mapas. Más tarde, un cuñado -John MacMillan- tomaría las riendas. Durante décadas, los Cargill y los MacMillan fueron añadiendo silos de grano, molinos harineros, minas de sal, mataderos y una flota de barcos mercantes. Hoy, unos 80 descendientes se reparten los dividendos y juegan al golf. Poco más se sabe de ellos, salvo que los varones visten falda escocesa en las fiestas para honrar a sus antepasados. Y que siete se sientan en el consejo de administración y están en la lista Forbes de los más ricos del planeta, con fortunas que rondan los 7000 millones por cabeza. El presidente de la compañía es Greg Page, un tipo flemático al que le gusta decir, con cierta sorna, que Cargill se dedica «a la comercialización de la fotosíntesis».

Pero no está el patio para bromas. Los precios de los alimentos básicos se han disparado en el último año: el trigo, un 84 por ciento; el maíz, un 63, y el arroz, casi un diez; los tres cereales que dan de comer a la humanidad. Son máximos históricos, advierte la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Por encima de los que en 2008 causaron revueltas en 40 países y condenaron a la hambruna a 130 millones de personas. Y los precios seguirán subiendo, pronostica Financial Times. «El coste de los cereales es crítico para la seguridad alimentaria porque es la materia prima de referencia en los países pobres. Si los precios continúan elevándose, habrá más algaradas.»

Las razones son múltiples. Un cóctel de sequías, malas cosechas y especulación. Pero los ganadores son muy pocos. Y entre ellos están las mastodónticas empresas que controlan el comercio mundial de cereales. Cargill ha triplicado sus beneficios en el último semestre y sus ganancias superarán los 4000 millones de dólares, récord alcanzado en 2008 en el río revuelto de la crisis alimentaria. La compañía apostó a que la sequía en Rusia, uno de los grandes productores mundiales, obligaría a Vladimir Putin a prohibir las exportaciones para asegurar el consumo interno. Y acertó. «Hicimos un buen trabajo ‘leyendo los mercados’ y reaccionamos con rapidez», explicó una portavoz de Cargill. ¿En qué consiste esa reacción? En esencia, se trata de jugar al Monopoly comprando cosechas en el mercado de futuros, en ocasiones antes de que se plante una sola semilla. Y moviéndolas de un lugar a otro del planeta, allá donde resulte más rentable.

Las grandes cerealeras basan su poder en el control de las redes de distribución. Silos, almacenes, ascensores de grano estratégicamente situados en los tendidos ferroviarios, flotas mercantes transoceánicas... No poseen la tierra. Prefieren que los agricultores corran el riesgo de perder la cosecha. Si hay abundancia, las compañías hacen acopio y esperan. Si un desastre climático arruina la producción en un lugar del mundo, tienen la capacidad para transportar los excedentes desde otros lugares, por lejos que estén.


Es un juego arriesgado. Rusia, por ejemplo, suministraba a Egipto y otros países árabes. Cargill vio venir el desabastecimiento antes que nadie -por algo tiene un servicio de inteligencia que han comparado al de la CIA: utiliza satélites de comunicación, sensores de clima y un ejército de informadores y ‘ topos’ en los gobiernos- y se adelantó a sus competidores: las también estadounidenses Archer Daniels Midland (ADM) y Bunge y la francesa Louis Dreyfus. Estas cuatro firmas -todas, centenarias, familiares y muy reservadas- controlan en torno al 70 por ciento del comercio mundial. Así que Cargill acaparó trigo de otros productores para colocarlo en los puertos del norte de África y apretó las clavijas en el precio. Negocio redondo. Solo que el pan subió en todo el Magreb y el espectro del hambre se sumó al ansia de libertad. La mecha de la revolución estaba preparada para que Facebook la prendiese.

Para apagarla, algunos países árabes han incrementado sus importaciones de trigo, como Argelia y Arabia Saudí. Ejemplo que han seguido otros gobiernos, como el de México, escarmentado por la reciente crisis de las tortillas y donde grupos de desesperados armados con piedras y machetes asaltan los trenes cargados de cereal y los saquean, a razón de 35 toneladas cada mes. Pero acumular reservas provoca que los precios sigan al alza. Pura ley de la oferta y la demanda. Y la demanda no deja de crecer. Porque la población mundial aumenta y porque la emergente clase media china e india come cada vez más y mejor. Las inundaciones en Australia y Paquistán también han contribuido a que escasee el grano. Las reservas mundiales actuales totalizan 432 millones de toneladas, lo que equivale a solo 70 días de consumo, que bajarán a 64 en primavera.


«Hemos entrado en un terreno peligroso. El precio mundial combinado de cereales, grasas vegetales, productos lácteos, carne y azúcar lleva seis meses consecutivos subiendo y ha superado los niveles del último pánico alimentario. Y todavía hay margen para que se encarezcan mucho más si la ola de calor en Argentina se convierte en sequía, o si Ucrania y Rusia vuelven a tener malas cosechas», explica Abdolreza Abassian, economista jefe de la FAO. El Banco Mundial prevé que los precios elevados se mantendrán al menos hasta 2015. Hay quien va más allá y considera el cambio climático otro factor inflacionario. Algunos expertos estiman que por cada grado que aumente la temperatura se perderá un diez por ciento de la producción agrícola. «La era de los alimentos baratos ha terminado», sentencia Gonzalo Fanjul, de Intermón Oxfam. La cesta de la compra en América Latina ya se ha encarecido un 45 por ciento desde el verano. Y el relator especial de la ONU en derecho alimentario, Jean Ziegler, considera un «genocidio silencioso» que cientos de millones de toneladas de cereal se quemen como biocarburantes.

Con estas perspectivas, que los especuladores entrasen a saco en el mercado de materias primas y hayan convertido la Bolsa de Chicago -el parqué de referencia en materias primas- en un casino donde las fichas son habas, granos y frijoles estaba cantado. Es algo que viene sucediendo desde que estalló la crisis financiera en 2007. La burbuja inmobiliaria y crediticia es ahora una burbuja alimentaria. Según la desaparecida consultora Lehman Brothers, alrededor de 270.000 millones de dólares habrían emigrado de Wall Street a la caza de chollos en los contratos de futuros de Chicago, cuyas ganancias se han disparado un 65 por ciento en el último año. Bancos de inversión, fondos de pensiones y de alto riesgo (hedge funds) se están dando un festín a costa del hambre de millones de personas. Se aprovechan de mecanismos tan sofisticados que les permiten apalabrar compraventas descomunales desembolsando un porcentaje muy pequeño del valor de mercado. «¿Cómo es posible que un especulador pueda adquirir el 15 por ciento de la producción de cacao sin pagar un céntimo para revenderla después?», se preguntaba, escandalizado, el presidente francés, Nicolas Sarkozy.

Pero estos recién llegados no dejan de ser unos advenedizos en un negocio controlado desde hace más de un siglo por los mismos de siempre: las cerealeras surgidas al calor de la Revolución Industrial, cuando millones de campesinos emigraron a las ciudades y dejaron de comer lo que cultivaban para depender del pan. En Europa, las dinastías del trigo surgieron a lo largo del Rin: los Fribourg (Continental), los Louis-Dreyfus y los Bunge. De origen humilde, se ganaron la amistad de reyes y tuvieron algunos momentos de gloria. En 1870 salvaron de la hambruna a los parisinos que, cercados por el Ejército prusiano, se comían sus propias mascotas. Y en 1917 burlaron el bloqueo de los submarinos alemanes que estrangulaban las rutas de abastecimiento a los países aliados. Después de la Segunda Guerra Mundial, el Plan Marshall sirvió para colocar los excedentes norteamericanos y alimentar a medio mundo, incluida España. Fueron esfuerzos heroicos, aunque muy bien remunerados.


Hoy, el mundo les pide que estén a la altura de las circunstancias. Pero el negocio es el negocio. Hay un dicho en Argentina: «Bunge le da al campesino crédito, le vende la semilla y le compra el grano. Y cuando la cosecha está lista, le vende la soga para ahorcarse». Por eso, algunos organismos piden que se cree una reserva mundial de grano de la que puedan echar mano los gobiernos cuando haya escasez y que, además, sirva para estabilizar los precios. Porque esta vez, advierte la ONU, además de condenar a millones de personas a no poder llenar el estómago en los países desfavorecidos, todos notaremos en mayor o menor medida las consecuencias de la burbuja alimentaria.

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La industria alimentaria prepara «subidas masivas» de precios

Exigen medidas urgentes para frenar el aumento del importe de las materias primas

Malas noticias para el índice de precios al consumo. Se avecina tormenta y esta vez lloverá sobre uno de los pilares más sensibles para la población: la cesta de la compra. La presión de los mercados sobre las materias primas alimentarias y la tensión mundial entre la oferta y la demanda de cereales están a punto de disparar el precio de los productos básicos en España.
¿Cuánto? La pregunta todavía no tiene una respuesta precisa. Pero los pronósticos son pesimistas. Distintos sectores empresariales del ramo alimentario calculan que entre los meses de marzo, abril y mayo podrían alcanzarse «picos históricos» en los precios. Varios alimentos de carácter básico como el azúcar, el café, el pan o el cacao ya experimentaron en los dos últimos meses subidas situadas entre el 8 y el 15% en los supermercados, mientras que la alimentación en general acumula un encarecimiento superior al 5,6% en lo que va de año, dos puntos por encima del IPC de febrero.
Las materias primas se dispararon desde junio del pasado año hasta hoy por encima del 100% en algunos casos. Los nuevos incrementos, además, serán «masivos», tal y como pronostica el director general de Coren, Emilio Rial.
La por ahora imparable escalada del petróleo, otro de los elementos básicos en los costes empresariales tanto de productores como de transformadores y distribuidores, juega también en contra del consumidor final. Para colmo, la cesta de la compra tiene un peso determinante en el índice de precios al consumo. Y las escaladas del IPC suelen repercutir directamente sobre el consumo interno.
Aunque algunos analistas no consideran «todavía» necesario aplicar estos aumentos de precio a los alimentos, las empresas del ramo advierten de que no pueden soportar por más tiempo el incremento de sus costes, ante esta escalada de las materias primas.
Los productores y fabricantes de derivados de la agricultura, ganadería, acuicultura o conserva preparan esta renovación al alza en sus precios «a corto plazo». Así lo admiten portavoces empresariales, que sin embargo aclaran que las decisiones serán «individuales» de cada empresa, y en ningún caso sectoriales. Lo que parece claro es que las grandes cadenas de distribución no absorberán los incrementos.
A lo largo del 2010, los precios de los alimentos ya subieron significativamente, al igual que sucedió en el 2007 y durante la primera mitad del 2008 (en la última gran crisis alimentaria).

Cotizaciones
La razón fundamental es que se han disparado las cotizaciones de las materias primas. Solo en el pasado ejercicio, el precio del trigo ascendió un 91%. El del maíz se incrementó un 57%, la soja un 33% y el azúcar un 32%. Los cereales son el componente proteínico principal de los piensos elaborados para el engorde avícola y ganadero. Y estos piensos suponen un 70% de todos los costes empresariales de las alimentarias. Si el panorama se complicó bastante en el 2010, los primeros meses del 2011 no han dado la más mínima tregua. Maiz, soja, arroz, azúcar, café, fruta o cacao han seguido subiendo, en algunos casos, hasta un 20% por encima de las marcas registradas el pasado diciembre.
Varios de los productos considerados «de referencia» en el sector, como es el caso del maíz o de la soja, están hoy en un coste hasta un 40% por encima de su precio de referencia.
Algunos analistas sostienen que estos picos de récord responden a una tensión entre la oferta y la demanda, provocada por desastres naturales (sequías e inundaciones); por la incorporación al consumo de grandes áreas de población, como China o la India; o en menor medida por la producción de biocombustibles.

Especulación
No obstante, los principales productores agroganaderos apuntan directamente hacia la especulación de los mercados como la «auténtica razón» de este problema. A mediados del 2008, en plena crisis alimentaria, los fondos internacionales invirtieron algo más de 164.000 millones de dólares en maíz y trigo, los dos cereales más cotizados. El pasado mes de febrero, la inversión neta en estas dos mismas especies superaba los 186.000 millones de dólares.
El problema, según los analistas, es que algunos inversores se están refugiando en estos mercados de futuro, ante la incertidumbre asentada en otros sectores tradicionales. El problema real es que dos terceras partes de la población mundial tienen el dinero justo para comer, y un nuevo estirón en los precios podría dejarlos al borde del precipicio.

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martes, 22 de febrero de 2011

Hoax: Llamada a tu movil "INVIABLE!!"

Aprovecho un descansito en los estudios para tomarme algo y leer un correo, para poner información sobre este bulo que ya he recibido un par de veces, y que siempre me ha resultado un poco trolero. Al parecer, es la modernización de otro hoax que salió en el año 2000 y que ha vuelto a resurgir renovado. Sinceramente, hay algunos en los que veo algún sentido a estos bulos, pero precisamente en este, no acabo de verle utilidad, ni siquiera maliciosa.

Hasta ahora, la única forma que conozco por la cual un virus puede introducirse en un móvil, es metiéndolo tu al introducir programas nuevos, o aceptando archivos ejecutables a través de bluetooth. Y siempre puede ser que instales un programa pensando que es una cosa, y tenga un virus camuflado, al igual que pasa en los ordenadores (en verdad los móviles actuales se acercan más a ordenadores que a simples teléfonos).

Bueno, aquí os dejo las variaciones que, al parecer, rondan por ahí de este hoax.

1º.- Sí recibe una llamada al móvil, y en la pantalla aparece INVIABLE con DOS signos de exclamación ("!!"): NO DESCUELGUES EL TELÉFONO, NI INTENTES RENUNCIAR A LA LLAMADA. Déjalo sonar hasta que pare, y después borra directamente la llamada perdida. Se trata de un virus muy potente que destruye por completo el mecanismo del teléfono: cuando esto pasa es imposible arreglarlo o tratar de encontrar una solución al problema.

2º.- Sí recibe en tu móvil un mensaje diciendo que llame al (11) 41455414: NO LO HAGAS NI EN BROMA. Sí caes en la trampa hará que el gasto de tu cuenta o tarjeta se multiplique hasta el infinito.

3º.- Si te llaman al móvil y te dicen que se trata de un proveedor y a continuación, te piden que marques un número (del 0 al 90) para comprobar que el funcionamiento del aparato es correcto NO LO HAGAS Y CUELGA ENSEGUIDA. Con este método se accede al código de tu tarjeta SIM (el alma de tu teléfono), pudiendo cancelarla y crear una nueva.

4º.- Sí recibes un mensaje en tu móvil diciéndote que tienes una transacción y que tienes que llamar al 1749, BORRALO DIRECTAMENTE. Sí llamas, tu tarjeta SIM se duplicará y desde este momento podrían llamar desde tu número. Naturalmente a tu cargo. Este tipo de estafa se está produciendo a gran escala, por el que se ruega que esta información se haga extensiva a cualquier persona que conozcas y que sea usuario de un teléfono móvil.


De todas formas, siempre aconsejo que no se llame ni se manden sms, a los típicos números de: "tienes un mensaje de un admirador secreto!" porque sí son mensajes con tarificación especial, en los que acabas aceptando sin saber contratos por los que te cobran grandes facturas, y que son bastante difíciles de revocar. Igual, no suelo llamar a números desconocidos, y menos si son raros, por el mismo motivo. El resto, recordar que nadie regala nada, ni van a transferir dinero a la cuenta de nadie. Las estafas están más a la orden del día de lo que la gente piensa, y la única forma de pararlas es no dejarse engañar.

Un saludo!

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Entrada relacionada --> http://esume-blog.blogspot.com/2010/12/hoax-en-internet.html

sábado, 19 de febrero de 2011

El ladrón de sueños

Como siempre, recibo cosillas en el mail que son bonitas y de las que se pueden sacar interesantes conclusiones personales. Buscando he descubierto que este relatos es una adaptación del cuento del mismo título, cuyo autor es Oscar Wilde.

Ante un grupo de niños un hombre narró la siguiente historia:

Había una vez un muchacho quien era hijo de un entrenador de caballos. El padre del muchacho era pobre y contaba con apenas unos pocos recursos para mantener a su familia y mandar al muchacho a la escuela.

Una mañana en la escuela, estando el muchacho en la clase, el profesor le pidió a los alumnos que escribieran la meta que quisieran alcanzar para cuando fueran adultos.
El joven escribió una composición de siete páginas esa noche en la que describía su meta. Escribió su sueño con mucho detalle y hasta dibujó un plano de todo el proyecto: el rancho, las pesebreras, la ganadería, el terreno y la casa en la que quería vivir; en fin, puso todo su corazón en el proyecto y al día siguiente lo entregó al profesor.

Dos días más tarde, recibió de vuelta su trabajo reprobado, y con una nota que decía:"venga a verme después de clases". El chico del sueño fue a ver a su profesor y le preguntó ¿por qué me reprobó? El profesor le dijo:"es un sueño poco realista para un chico como tú. No tienes recursos; vienes de una familia pobre. Para tener lo que quieres hacen falta muchas cosas y además mucho dinero.

Tienes que comprar el terreno, pagar por la cría original y después tendrás muchos gastos de mantenimiento. No podrías hacerlo de ninguna manera. A continuación el profesor agregó: si vuelves a hacer el trabajo con objetivos más realistas, reconsideraré tu nota".

El chico volvió a su casa y pensó mucho. También le preguntó a su padre qué debía hacer. Éste le respondió:" mira hijo, tienes que decidir por ti mismo; de todos modos, creo que es una decisión importante para ti, ¿cierto?"

Finalmente después de reflexionar durante una semana, el chico entregó el mismo trabajo, sin hacer cambio alguno. Le dijo al profesor:"usted puede quedarse con mi mala nota, yo me quedaré con mi sueño".

Al concluir el hombre miró a los niños y les dijo:"les cuento esta historia porque es mi historia. Aquí estamos en medio de la casa de mis sueños, dentro del rancho que me propuse conseguir por que esa era la meta de mi vida. Aún conservo aquella tarea del colegio enmarcada sobre la chimenea".
Luego agregó: "lo mejor de la historia es que hace dos años, ese mismo profesor trajo a treinta chicos a visitar mi rancho". Y al irse el profesor me dijo: "mira, ahora puedo decírtelo. Cuando era tu profesor, era una especie de ladrón de sueños. Durante esos años, le robé un montón de sueños a los niños. Por suerte tuviste la suficiente fortaleza para no abandonar el tuyo’."

No dejemos que nadie nos robe nuestros sueños, ni tampoco le robemos a otros los suyos.
Cuando la vida te presente mil razones para llorar , demuestra que tienes mil y una razones por las cuales sonreír

viernes, 11 de febrero de 2011

Atrévete a cambiar

Parece que últimamente las cosas se mueven a mi alrededor (o dentro de mi), y los cambios dan miedo. Siempre está el miedo a lo desconocido, es mucho más cómodo quedarse como estamos, aunque eso nos prive de una vida mejor, más libre, más feliz, más satisfactoria. Libre de nosotros mismos, pues los miedos no son más que cadenas, monstruos que se ponen ante nosotros y que si nos atreviéramos a dar el paso de afrontarlos, veríamos que son el humos de una nube de oscuridad que habíamos creado ante nuestros ojos, para no ver la luz de una nueva realidad, que quizá es, hasta mucho más bonita que la que vivimos.
Pero siempre afrontar esos monstruos cuesta, por mucho que sepamos que son de humo.

Gracias a quien me mandó este vídeo y a todos los comentarios de apoyo que lo acompañaban.

jueves, 10 de febrero de 2011

Quien eres - Jorge Bucay

Como todos los relatos de Bucay, da mucho que pensar.